Gatos cachorros y adultos reconocen instintivamente la comida natural saludable desde el primer momento que se les ofrece. Desafortunadamente la gran mayoría de gatos adultos cuando se les ofrece por primera vez un hueso carnoso crudo tienden a estar menos interesados en el nuevo alimento y necesitan algo de persuasión.
Hacer el cambio de dieta en un gato puede resultar en un asunto difícil y se necesita un buen entendimiento de la tarea que hay que realizar. ¿Haces sonar el paquete de alimento comercial antes de servir las bolitas en el tazón de tu gato? ¿Qué es lo que le dices al gatito para que venga corriendo hacia ti? ¿Quizás la única vez en la que tu gato se estimule en las 24 horas del día sea para mordisquear el pienso en el tazón? ¿O quizás el peludo felino gira alrededor de tus piernas señalándote que quieres que abras el refrigerador y que con un golpecito sobre la lata, sirvas la olorosa comida enlatada?
Los rituales de alimentación difieren, pero el tiempo, el sabor, la textura, la apariencia, el sonido y el olor todos juegan un papel. El cachorro es quizás bastante adicto a esos poderosos estímulos y tú, como el responsable, te has acostumbrado a los métodos que mejor funcionan para ti. Literalmente has creado y alimentado la adicción.
Ahora imagina el futuro con tu ágil felino agachado comiendo cuellos de pollo, codorniz y pescado crudo entero. Este debe ser el punto final exitoso. Si tu gato es joven y saludable puedes comenzar con el cambio desde ya. Sin embargo si tu gato tiene sobre peso, sufre de problemas dentales u otros problemas médicos es probable que necesites consultar con tu veterinario antes de embarcarte en un cambio de dieta.
Técnicas útiles
Trata a tu gato y no a su adicción. El primer paso esencial es no permitirle tener acceso a la comida en 24 horas. En lugar, inicia una rutina de una vez al día digamos por ejemplo que a las 6:00 PM. El reloj biológico de los gatos pronto se sincroniza y su anatomía, fisiología y comportamiento deben todos alinearse a la vez en la cocina.
Existen varios trucos que pueden servir y que pueden ser usados ya sea por separado o en combinación.
Los gatos hambrientos siempre están mas dispuestos a estar oliendo, lamiendo y en última instancia comer nuevos tipos de comidas. Así que reduce la cantidad de comida comercial enlatada o seca que le das. (Nunca hagas ayunar a tu gato por más de 24 horas)
Mantente con un solo tipo de carne que sea la que deseas que tu gato se acostumbre como por ejemplo pollo.
El sabor y la textura de la carne cruda son dos cosas que necesitas que tu gato acepte. (El proceso de roer los huesos puede venir después) Así que pica unas cuantas tiras de carne de pollo y cúbrelas con comida comercial en su plato de comida.
Pasado unos días donde el gato ha aceptado la carne agrega menos comida comercial y agrega más carne cruda.
Cuando la carne cruda es aceptada trata de incrementar el tamaño de los pedazos de carne hasta llegar a reemplazar esos pedazos de carne con cuellos y alas de pollo.
Otro truco involucra cocinar la carne ligeramente en un sartén o en la parrilla. Puedes tratar de mezclar los jugos de pescado enlatado con la carne o espolvorear la carne con pienso en polvo.
Cortando la piel y hacer cortes profundos dentro de la carne del ala o muslo de pollo y metiéndole comida enlatada adentro puede tentar a ese felino melindroso. Puedes intentar amarrar una ala de pollo a una cuerda y jugar el juego de saltar y atrapar.
Si tienes varios gatos entonces ellos pueden competir entre ellos y aprender uno de los otros.
La perseverancia es siempre premiada y 10 días es el tiempo suficiente para cambiar a una dieta natural a cualquier gato difícil. Es mucho mejor dejar que tu gato se convierta en un experto comedor de pollo antes de introducirle otro tipo de carnes como codorniz, conejo, pescado, gallina u otros elementos de comida similares en su dieta.
Puede llegar a necesitarse una ronda más de paciencia.